
Ubicada en el marcado contraste de la zona fronteriza entre Arica y Tacna, Matute explora el entramado humano detrás de la desaparición y la precariedad. Jaime —apodado «Matute»— es un joven ariqueño de veintitrés años que busca sostener a su madre y abrirse paso en el comercio informal y el trabajo diario del Agro. Sin embargo, la vorágine de envidias, secretos, violencia urbana y vulnerabilidad social teje a su alrededor una red trágica que desemboca en su trágica ausencia.
A través de soliloquios de carácter confesional, donde los personajes enfrentan sus culpas y miedos ante una figura silente, la obra expone las voces desgarradoras de una madre en espera eterna, un empleador implacable, una pareja marcada por el miedo y los responsables de un crimen silenciado por el entorno.
Sobre la obra
Con una estructura dividida en nueve escenas de fuerte carga simbólica y lírica —como Vientre, Platos Rotos, Cruces o Culpables—, Diego A. Tejada Gamboa aborda temas fundamentales como la marginalidad, la injusticia social, la fe y el duelo postergado. La narrativa entrelaza el lenguaje crudo del cotidiano con reflexiones profundas sobre la pérdida de la inocencia y las fracturas de la sociedad contemporánea en la frontera norte.
Matute no solo cuenta la historia de una desaparición; es un retrato coral sobre la culpa compartida, la falta de oportunidades y el dolor sordo de quienes se quedan buscando respuestas.
